martes, noviembre 10, 2009
sábado, noviembre 07, 2009
jueves, noviembre 05, 2009
La mujer portuguesa,
de El niño gusano
La mujer portuguesa me absorbe con su paja,
al entrar en su vientre le ofrezco mi cabeza.
Al peluquero del cielo,
al sombrerero del cielo,
al camello del cielo.
La mujer portuguesa quiere tener bahía,
ella quiere bañarme y que mi piel caiga a tiras.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
(Bis)
La mujer portuguesa en el tren de lavado,
en su carroza de fresa hay tres invitados.
Uno es el hombre galleta,
otro es la reina mofeta,
otro ella misma muy vieja.
La mujer portuguesa y su bigote de gato
hacen cosquillas a un mono que viste trajes muy caros.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
(Bis)
de El niño gusano
La mujer portuguesa me absorbe con su paja,
al entrar en su vientre le ofrezco mi cabeza.
Al peluquero del cielo,
al sombrerero del cielo,
al camello del cielo.
La mujer portuguesa quiere tener bahía,
ella quiere bañarme y que mi piel caiga a tiras.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
(Bis)
La mujer portuguesa en el tren de lavado,
en su carroza de fresa hay tres invitados.
Uno es el hombre galleta,
otro es la reina mofeta,
otro ella misma muy vieja.
La mujer portuguesa y su bigote de gato
hacen cosquillas a un mono que viste trajes muy caros.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
Un telescopio poned, en su cabeza a rosca poned,
para ver lo que no hay que ver, para ver lo que nadie vio.
(Bis)
sábado, octubre 31, 2009
Día 821, sábado
Las paredes de la cocina de la casa donde vivo es blanca. La radio que mi padre alguna vez compró y que mi madre mantiene encendida es negra, compacta y además de eso no tiene ninguna seña en particular. Simplemente es un aparato negro con un dial y una especie de rejilla por donde sale la música. A veces me gusta sentarme en una de las sillas del comedor nada más para escuchar música y observar el aparato. Otra veces mi madre se sienta a bordar en la pequeña sala y eleva el volumen de la radio al máximo. A ella le gustan aquellas canciones de la nueva ola. Todas las canciones son desgarradoras en general y escucho a mi madre tararearlas aún encerrado en mi habitación. Una noche la escuché reir. Así que fui y le pregunté de qué se estaba riendo. Tenía los ojos rojos y la cara hinchada. No quise preguntarle más nada. De hecho, sentí temor ante la más pequeña posibilidad de enterarme qué era lo que estaba pasado. Me sentí como un soldado abandonado en una guerra de la que no sabe nada. Me sentí como Frankenstein. El moderno Prometeo. Me senté junto a ella con el brazo extendido sobre su hombro, hasta que las lágrimas brotando por su boca se convirtieron en alaridos llenos de moco y baba. Esa noche no hice nada tampoco. Era sábado.
miércoles, septiembre 30, 2009
A la opinión pública:
Hago de conocimiento que la madrugada del pasado 12/09/09 el ciudadano identificado como César Humberto Bocanegra Combe (DNI: 09279474), con carro de placa: KQ 8312, se estrelló, en completo estado de ebriedad y bajo los efectos de alguna droga, contra mi pequeño Volskwaven Escarabajo, de placa: AP 7723, en el cruce de las avenidas Aramburú y República de Panamá. Quien suscribe, además de sufrir los daños psicológicos y emocionales de tal agresión, tuvo que soportar la fuga del individuo en cuestión y una larga lista de insultos una vez que fuera capturado y conducido a la comisaría de San Isidro. Bocanegra, quien no dejaba de ofrecer sobornos a todo el mundo y se jactaba de ser Gerente de Marketing de una empresa llamada “Calzados Chosica”, se enajenó durante el dopaje etílico, al punto de golpear a un policía. Por si fuera poco, fanfarroneó sobre tener amigos en el mundo del narcotráfico y conocer a más de un sicario. Lamentablemente, esta persona terminó por salirse con la suya, dado que logró llevarse irregularmente su carro de la comisaría, mientras que el mío tuvo que pasar por una serie de costosos peritajes. ¡Bocanegra ni siquiera pagó su examen médico, mientras que yo, que estaba en mis cincos sentidos, tuve que pagar el mío! Y hasta el día de hoy, este individuo no ha cumplido con pagar los daños ocasionados a mi carro y no tiene ninguna intención de hacerlo. Me he enterado recientemente, además, de que este tipo enfrenta una multa por manejar sin licencia de conducir durante el choque. Desde aquí, exijo que un tercio del 100% de UIT que, en teoría, debe pagar al Estado la gente como Bocanegra, sirva también para cubrir los daños materiales de los que como yo, somos víctimas al azar de estos delincuentes.
Atte,
Pedro Casusol
43426853
Hago de conocimiento que la madrugada del pasado 12/09/09 el ciudadano identificado como César Humberto Bocanegra Combe (DNI: 09279474), con carro de placa: KQ 8312, se estrelló, en completo estado de ebriedad y bajo los efectos de alguna droga, contra mi pequeño Volskwaven Escarabajo, de placa: AP 7723, en el cruce de las avenidas Aramburú y República de Panamá. Quien suscribe, además de sufrir los daños psicológicos y emocionales de tal agresión, tuvo que soportar la fuga del individuo en cuestión y una larga lista de insultos una vez que fuera capturado y conducido a la comisaría de San Isidro. Bocanegra, quien no dejaba de ofrecer sobornos a todo el mundo y se jactaba de ser Gerente de Marketing de una empresa llamada “Calzados Chosica”, se enajenó durante el dopaje etílico, al punto de golpear a un policía. Por si fuera poco, fanfarroneó sobre tener amigos en el mundo del narcotráfico y conocer a más de un sicario. Lamentablemente, esta persona terminó por salirse con la suya, dado que logró llevarse irregularmente su carro de la comisaría, mientras que el mío tuvo que pasar por una serie de costosos peritajes. ¡Bocanegra ni siquiera pagó su examen médico, mientras que yo, que estaba en mis cincos sentidos, tuve que pagar el mío! Y hasta el día de hoy, este individuo no ha cumplido con pagar los daños ocasionados a mi carro y no tiene ninguna intención de hacerlo. Me he enterado recientemente, además, de que este tipo enfrenta una multa por manejar sin licencia de conducir durante el choque. Desde aquí, exijo que un tercio del 100% de UIT que, en teoría, debe pagar al Estado la gente como Bocanegra, sirva también para cubrir los daños materiales de los que como yo, somos víctimas al azar de estos delincuentes.
Atte,
Pedro Casusol
43426853
martes, septiembre 29, 2009
jueves, septiembre 24, 2009
Día 774, jueves
Hubo una época en particular, hace más o menos dos años, en que las cosas empezaron a salirme mal. Permanecía acostado en la cama sin poder hacer nada, los ensayos y los textos que escribía para algunas revistas me rebotaban con observaciones y correcciones absurdas. ¿Cómo era posible que un tipo sentado en una oficina cambiara aunque sea una coma de algo que de por sí ya estaba bien? Me pasaba horas enteras sentado mirando la televisión y cuando se hacía de noche no podía hacer otra cosa más que preguntarme qué había pasado con el día. En aquella época, empecé a ver películas porno. Me gustaban las películas porno porque en ellas nada podía salir mal. El actor siempre tenía un enorme pene que blandía como si fuera una espada. Las chicas siempre eran voluptuosas y estaban dispuestas a dejarse penetrar por todas partes. Las sesiones de sexo duraban por lo menos una media hora y al final alguien siempre se terminaba corriendo. Me gustan las películas porno porque me siento seguro con ellas. Detesto todo lo demás porque nadie me asegura un happy ending.



